Siempre recomiendo disparar en manual. Y no lo hago por capricho! Javier nunca hace nada por capricho, of course (excepto cuando se compra gominolas).
Disparar en manual tiene muchísimas ventajas.
(…)
Ok, de acuerdo. También tiene desventajas… Tomar una foto se puede hacer lento, y hacerte perder ese momentazo que ibas a capturar. A mí me ha pasado, tengo que reconocerlo. Pero Hay que tener una cosa muy clara: SOMOS APRENDICES. ¿Y qué es lo que un aprendiz tiene que tener en grandes cantidades? PACIENCIA Y GANAS DE APRENDER.
Puedo prometer y prometo (jeje!) que con la práctica se gana mucha velocidad. Y es como conducir: acabas por hacer las cosas mecánicamente.
Otra gran ventaja es que disparando en manual acabas conociendo mejor a tu gran amiga, la cámara. A parte, claro está, de que irás consiguiendo fotografías más parecidas a las que tienes en mente a la hora de disparar (yo siempre sé qué foto quiero antes de hacerla, y lo que intento es copiar la imagen que tengo en la cabeza).
Siempre que le digo a alguien que pruebe a disparar en manual, me dicen lo mismo: que si salen quemadas, que si salen más negras que los c*j*nes de un grillo, que qué lío, que hay que tener en cuenta muchas cosas, etc, etc… jajaja! Es cierto, no les falta razón! A mí me pasaba también… Sólo se trata de parar un momento a pensar y comprender cómo funciona la cosa. Voy a intentar simplificar el proceso para que nos entendamos (y que me perdonen los superpuristas).
Al fotografiar en manual, lo que hacemos básicamente es controlar varios parámetros (apertura, velocidad e ISO) para captar la luz adecuada de la fotografía.
Para empezar, vamos a inventarnos una nueva unidad métrica de capacidad. La llamaremos… FOTOLITROS (al acabar el post, olvidaos por completo de esta palabra que es una sandez, jaja!).
Imaginad ahora que una foto es un recipiente con capacidad para contener 100 fotolitros, y que la foto está bien hecha cuando se vierten dentro esos 100 fotolitros. Ni más ni menos. 100.
Ahora imaginad que tenéis que rellenar la foto con dos vasitos más pequeños. Uno corresponde a la apertura y otro a la velocidad. En unas ocasiones, echaréis en la foto 50 fotolitros con la velocidad y otros 50 con la apertura; en otras podría ocurrir que tuvierais que echar 30 de apertura y 70 de velocidad… O 60 de apertura y 40 de velocidad… El caso es que siempre la foto tenga 100 fotolitros! Si os pasáis, la foto se desborda y sale sobreexpuesta, quemada, etc… Si os quedáis cortos, quedará muy pobre, subexpuesta.
Así espero que entendáis también cómo funcionan los modos semiautomáticos de las cámaras. Me refiero a los modos Av (prioridad de apertura) y Tv (prioridad de tiempo).
Cuando disparas en uno de estos dos modos, lo que haces es indicar tú manualmente una de las cantidades de fotolitros que desees. Entonces, la cámara se ocupa de añadir automáticamente el resto de fotolitros que faltan hasta llegar a 100. En modo semiautomático, tus fotos siempre, siempre, siempre tendrán la medición de luz en 0; es decir, tendrán los dichosos 100 fotolitros.

MILAGROSO!! Entonces, te preguntarás para qué narices vas a disparar en manual....
En ocasiones, puede que la luz que estés viendo te parezca toda una belleza, pero al fotografiar... no queda ni parecido a como tú lo ves. La cámara no deja de ser eso: una máquina. No va a intentar captar la luz como tú la sientes. Convéncete!!! La cámara no tiene sentimientos, ni gusto estético ni nada parecido; ESO ES COSA TUYA, SER HUMANO!! La cámara, siguiendo sus fórmulas matemáticas, captará la luz correspondiente a los 100 fotolitros, pero eso no quiere decir que sea la fotografía más bonita o correcta.
Según el momento, la luz, lo que sientas, etcétera... disparando en manual, podrás elegir la cantidad de fotolitros que tú creas que dan más belleza a una toma. No dejes que la cámara te maneje a ti!
Venga, que pongo un ejemplo:
En ocasiones, puede que la luz que estés viendo te parezca toda una belleza, pero al fotografiar... no queda ni parecido a como tú lo ves. La cámara no deja de ser eso: una máquina. No va a intentar captar la luz como tú la sientes. Convéncete!!! La cámara no tiene sentimientos, ni gusto estético ni nada parecido; ESO ES COSA TUYA, SER HUMANO!! La cámara, siguiendo sus fórmulas matemáticas, captará la luz correspondiente a los 100 fotolitros, pero eso no quiere decir que sea la fotografía más bonita o correcta.
Según el momento, la luz, lo que sientas, etcétera... disparando en manual, podrás elegir la cantidad de fotolitros que tú creas que dan más belleza a una toma. No dejes que la cámara te maneje a ti!
Venga, que pongo un ejemplo:

La primera foto está un poquito sobreexpuesta o pasada de fotolitros, como decimos por aquí... No está mal, pero la toma no tiene cuerpo, está plana, sosa... no sé!!! (Es mi opinión personal, como siempre)
La segunda foto tiene los fotolitros correctos. Lo justo de apertura y lo justo de velocidad.... Pero sigue sin convencerme.
El día que tomé la foto estaba atardeciendo. La luz incidía sobre esas plantas desde atrás y lateralmente. Era precioso! Parecía como que brillaran... Como veis en las anteriores fotos, de eso nada. Pero decidí que el fondo me sobraba, que me robaba la atención de las plantas. Así que, subexponiendo un poquito la foto, midiendo bien la luz en las plantas, conseguí que la foto fuera más atractiva. Y quedó así:

Y bien, llegados a este punto, espero que hayáis entendido en qué consiste el disparo en manual, así por encima. No me queda más que pediros que recordéis tres cosillas:
- Tú decides. Tú controlas. Tú manejas a la cámara y no al revés!!
- Practica!!
- Por favor, olvida el rollo de los fotolitros. No existen, jajajajajaja!!!
Para empezar, puedes practicar el modo manual tranquilamente en casa, investigar la cámara y esas cosas. Cuando salgas a fotografiar, te dejo que uses al menos uno de los modos de prioridad (yo me decanto por la de apertura Av).
Gracias por vuestra visita!!!!!!!!!!!!!!!!!