
Explicando las tres variables indispensables (e incomprensibles al inicio): velocidad, apertura, sensibilidad. (A mí me lo explicó mi sobrino!)
En mayo se cumplirán dos años desde que empecé a interesarme por la fotografía.
Fue entonces cuando empecé a devorar tutoriales, me compré mi Canon 1000D, me aprendí las instrucciones de pé a pá y la cámara iba pegada a mi ojo día y noche (porque también quería aprender fotografía nocturna).
Desde el principio he sido siempre autodidacta, tomando unas cosas de aquí, otras de allá, un consejo de uno, otro de aquel... Y la verdad es que me ha pintado siempre muy bien. Pero siempre he estado emperrado en hacer cursos.
Ser autodidacta supone correr el riesgo de pasar por alto detalles importantes, datos que no descubres, apuntes importantes que te pueden abrir puertas a otros niveles.... Y es por eso que al final he conseguido apuntarme a un curso de fotografía.
Vivir en un pueblo de una de las provincias más.... pobretonas? de España no ayuda a desarrollarse y progresar, pero en ocasiones suena la flauta y te encuentras con que el ayuntamiento ha tenido la ocurrencia de satisfacer tus necesidades :O)
Os presento a mi profesor.
Y ahí estoy. Empezando un humilde curso del que no espero grandes cosas, pero sí el empujón para que se me abran nuevos caminos en la fotografía y abandonar este ligero estancamiento en el que he caído.
De momento, quiero uno de estos, jejejeje!!!
