DE VIEJAS CICATRICES

Cuentan que dicen que una vez oyeron una historia sobre....

¡Que no! Que no es un cuento.... Que es mi vida... Que es la vida de media (o más) humanidad.
Que digo que pienso que jamás he encontrado una crueldad más cruda que la que tiñe nuestras relaciones y comportamientos en nuestras edades más tempranas. Que levante la mano aquel que no haya sufrido en sus carnes (y sobre todo en su persona) la manía persecutoria o el azote del matón del cole. O que no haya padecido un exilio forzado por parte de una autoproclamada élite de compañeros de instituto...

Yo siempre fui víctima. Nunca verdugo.

Y todo por el capricho genético de las famosas Leyes de Mendel y sus guisantitos... A unos nos tocó ser los "no perfectos". Nos tocó ser objetivo de burlas. Carnaza para sus desprecios. Yo en mi caso, os contaré que me sobraban algunos kilillos, y para algunos compañeros, ciertas partes de mi cuerpo cobraron protagonismo y anularon el resto de cosas buenas que me definían. El caso es que yo miro las fotos de cuando era pequeño, y no me veo gordo para nada.... Pero la cicatriz que quedó en mi personalidad es imborrable: al final, ni uno mismo ve lo bueno que tiene. Es una cicatriz muy influyente para todo, creedme... (gracias a Dios, mis hormonas fueron dadivosas conmigo durante el estirón!)

Eeeeeaaaa! Que me voy del tema! jajaja!!

Luego viene la pubertad y la adolescencia. La crueldad es distinta, más enfocada al reconocimiento social o a la archiconocidad "popularidad". En ese momento, se crean élites de seres superiores, bellos por naturaleza, colmados de gracias... Por lo general, no suelen atacar a otros subgrupos, sino que su arma se convierte en el látigo del rechazo y la indiferencia.
Nunca he sido "bello" como ellos; más bien pertencía a un subgrupo de nivel medio. De los que eran aceptados en ocasiones cuando primaba algún tipo de interés. Vamos, que no me apartaban como a un apestado, pero tampoco dejaban que me acercara. Esto te crea una ansiedad, un afán de ser otra persona que no eres. Si eres medianamente fuerte, acabas por superarlo. En otras ocasiones, las consecuencias han sido tan trágicas como nos lo muestran los noticiarios.

Personalmente, yo lo superé. Pero he de reconocer que siempre me quedó un latente recelo hacia la gente que considero guapa. Me encuentro con que realmente soy algo prejuicioso con esta gente, y acabo haciendo como ellos hicieron conmigo, y meto en el mismo saco a toda la gente que considero "guapa". Y a veces eso te hace "meter la pata" un rato! (Lo siento, Doc!)

Pero bueno, uno crece y se va socializando y dejando atrás estas tonterías. En mi caso, ahora trabajo codo con codo con uno de mis peores "castigadores infantiles". Y os juro que sólo nos falta darnos un par de besos cuando nos vemos!!! Os dejo una perla que me soltó al poco de comenzar a trabajar juntos: "Joder, Javi! No me imaginaba que fueras así! Eres un tío de puta madre y yo pensaba que no eras más que un puto pardillo!"
Ahí queda eso!

8 pulguillas de jamón:

X dijo...

Y si fueras un puto pardillo, ¿te seguiría dando collejas? Porque en ese caso él sigue siendo el mismo cabronazo de siempre, solo que tú has salido del grupo débil y ya no eres objetivo suyo. No sé, ¡eh! Solo hago de abogado del diablo.

Por otra parte la hijaputez de la gente no tiene edad, y los hay que a los veintitantos son unos imbéciles de mierda jajaja.

ZonZo dijo...

Ja! No creo que se atreviera, ya que ahora le saco media cabeza y un palmo de espalda!!! GRRRRR!! (gruñido tipo Hulk Hogan) y tenemos la misma barriga! ;P

Pero tienes razón. Conozco algún caso de "matón" que se ha convertido en mala persona: mal vecino, mal paisano, etc... Son gente dañina que sólo se merece la indiferencia por parte de los demás y que sólo les quieren en su casa.

Aunque la mayoría, en su infancia, no eran más que niños con demasiado carácter que prentendían marcar su territorio. Es lo que opino.

Yopopolin dijo...

pues yo conozco a muchos matones del tres al cuarto en la infancia, que luego fueron los polpulares del insti, y que ahora son unos pobres diablos... tambien suele ocurrir... estos que lo tuvieron todo en etapas anteriores al final acaban mal, ya no digo metido en drogas, en el trullo, etc, sino que no llegan nunca a ser todo lo guays que apuntaban de pequeños...

cést la vie!

ZonZo dijo...

Qué ciegos estamos a esas edades, Yopo!!!
Muchas veces intento imaginar cómo habrían sido las cosas si a los 18 hubiera pensado como ahora. Pero así es como funciona: a veces te la tienes que pegar para darte cuenta de las cosas.

También es verdad que hay gente que recapacita a tiempo. Dejan de mirar a los demás por encima del hombro y acaban siendo personas más o menos exitosas.

Crispín dijo...

yo te entiendo, me pasa lo mismo!!

encima yo era muy bajito en el cole, y siempre que me acuerdo de mis compañeros, los recuerdo mucho más altos que yo, o más mayores...no sé..

el caso que soy más alto que casi todos ellos, pero yo les sigo recordando como grandes y distantes..

y al poner tierra de por medio, se hace difícil ese reencuentro y que evaluen todo lo que he cambiado y lo pardillo que he dejado de ser!!

ZonZo dijo...

"pero yo les sigo recordando como grandes y distantes.." Eso es una "cicatriz", Crispín! Yo es que sigo en el mismo sitio de toda la vida, bien arraigadito! Por eso tuve que enfrentarme a estas tonterías.

Un saludo!

Crispín dijo...

contestando a tu commet

no, la espera es por un chaval que es como la canción de Kate Perry: "primero sí y después no"

ahora mismo además se dedica a putearme activamente, en plan "será mejor que te olvides de mi"
muy en plan el perro del hortelano..

y claro, yo intento olvidarle, pero pese a que me he pasado toda la tarde f*ll*ndo con otro, no me lo saco de la cabeza (mi partenaire es consciente de esto)

en fin..

Anita Patata Frita dijo...

Yo era la "gorda" de clase, vale ahora no queda ni rastro de aquello, pero habrá comentarios y personas que cada vez que las veo me acuerdo lo que me despreciaron por eso... ahora mira soy la pija monisima!! para que veas como cambian las tornas! Tenía mil complejos y lo pasé francamente mal, pero bueno a dia de hoy veo eso como una chorrada, pero hasta que te aceptas como eres es muuuuuy duro.

:)